Hace poco más de un año, el Parlamento aprobó la Ley Canaria de Cooperación Internacional al Desarrollo, un buen marco normativo en el que encajar las políticas e iniciativas en este aspecto del Archipiélago. No obstante, para exhibir un cuadro no basta con tener sólo el marco; hace falta el lienzo pintado, independientemente de que la obra sea o no buena. Este lienzo lo debe perfilar el Plan Director -documento cuyo texto ha entrado en la Cámara sin que aún hayamos tenido ocasión de discutir- que sirve de instrumento básico para dirigir las políticas de cooperación, definir las prioridades y los países y zonas donde actuar. Por tanto, urge su pronta puesta en marcha, por lo que reclamo su agilización por imprescindible.
Dice nuestra Ley en su artículo 2 que la actividad de la Administración de la Comunidad Autónoma de Canarias en materia de cooperación internacional para el desarrollo es “expresión de la solidaridad del pueblo canario con los pueblos empobrecidos del mundo” y se rige, entre otros, por una serie de principios ordenadores, como “la erradicación de la pobreza, el reparto equitativo de la riqueza y el acceso de todas las personas a los servicios sociales básicos, así como el digno ejercicio de los derechos humanos”.
Impresionante, ¿verdad? Pues más impresionante es conocer que mientras en la sociedad occidental y en nuestra Comunidad Autónoma se aplican con mayor o menor éxito en diseñar políticas que palien los efectos de la crisis financiera, el número de personas que pasan hoy hambre y pobreza severa en nuestro mundo supera los 1.500 millones y muchos de ellos nos tocan de cerca, en el África subsahariana. Nadie parece tener en cuenta esta cruda realidad. Esta misma crisis económica que padecemos, que nos mantiene ensimismados por el aumento del desempleo y la bajada del consumo, ha agravado sustancialmente la que padecían estos países con, además, incrementos insoportables del precio de los cereales y otros alimentos básicos para el consumo.
Cada minuto, un centenar de personas cae en la pobreza por culpa de una crisis que también destruye empleo y asfixia las fuentes de ingresos, incrementando, por el contrario, la racanería en la ayuda al desarrollo, como lo viene haciendo el Gobierno de Canarias. A nadie parece interesarle que la pobreza se siga extendiendo como una mancha de aceite y que la diarrea sea la principal causa de muerte en nuestro continente vecino por culpa de los deficientes sistemas de saneamiento y agua potable. Así lo afirma Cruz roja en sus informes.
Ante esta realidad, ¿qué está haciendo el Gobierno de Canarias? Coalición Canaria y Partido Popular deben explicar qué es lo que entienden por cooperación al desarrollo, dar cuenta de las iniciativas y acciones que están desarrollando y cuáles tienen previsto llevar a cabo. Han de explicar por qué reducen el presupuesto en esta materia en una media del 15 por ciento este año respecto a 2009, cuando ya se había reducido nada menos que un 30 por ciento sobre 2008, alejándose el Archipiélago ostensiblemente del objetivo del 0,7 por ciento del PIB recomendado por Naciones Unidas.
Si lo que el Gobierno de Canarias entiende por cooperación es ir a Costa Rica, que justamente es el país centroamericano más desarrollado, saltándonos Haití, que es uno de los ahora requieren toda la ayuda humanitaria posible, mal empezamos.
* Portavoz de Asuntos Europeos y Acción Exterior del Grupo Parlamentario Socialista Canario
Si desea acceder a los contenidos exclusivos de CANARIASAHORA PREMIUM, suscríbase al Club de Lectores y disfrute de sus ventajas.
Acceda con su usuario y contraseña y publique su comentario en esta noticia.
El hambre, la muerte de niños por inanición, las inexistentes atenciones sanitarias en el subsáhara importan un carajo, muy señor mío. Aquí lo que importa es que el Polisario se haga con el Sahara y las manifestaciones independentistas cuenten al menos con 200 personas.
En Costa Rica hay`platanos tortolín, iran allí para hablar con la multinacional americana para que compren las tierras de aqui a cambio de ceder el negocio. Esas historias se cuentan en el Parlamento, donde veo que tiene la misma mano que para la microeconomía, seguro que estará politicamente suspendido igual que fue, creo que el unico, que suspendió el Curso que le pago el Gobierno de Canarias aquí en Tenerife, en la Unibversidad de La Laguna, viaje semanal, no me extrañaría que en Comisión de Servicios con la correspondiente indemnización de viaje,manutención y lo que procediera.¡Aplatanado!
Los poderosos neoliberales no salvan al trabajador, les roban. El que ayuda al obrero es el mas cercano compañero. Queremos esclavos mejor pagados para eso esta la calle. La juventud y los mayores no los ampara los poderosos. El movimiento del trabajo nos quita el yugo de esclavos empobrecidos. La izquierda verdadera dara los derechos destruidos a las fuerzas sociales que nos conduciran al verdadero socialismo del siglo XXI.