La columna anterior, sobre las víctimas canarias del Sahara, suscitó réplicas cuasi airadas y coincidentes en cargar contra los saharauis sin referencias a Marruecos; que algo tiene que ver, digo yo, en el conflicto sahariano si no me lo han cambiado. También tienen en común los replicantes elevar a cientos, incluso a miles, las víctimas isleñas; con la infamia añadida de acusarme de justificar muertes a manos de los polisarios.
Como comprenderán, no voy a estarme callado y aclaro, de entrada, que la infamia no la cometen conmigo, que uno está ya acostumbrado a estas cosas, sino con las familias de las víctimas al remover y manipular su dolor para que vean en la monarquía alauita la buena de la película. Al ser replicantes anónimos, no puedo decirles si pecan de ignorantes o si les mueve la mala fe o algún interés.
Nunca he ocultado mis simpatías por los saharauis. Considero justo lo que defienden y vista la tradicional hostilidad de Marruecos en lo que nos concierne directamente, no quiero ni pensar la que nos espera si consigue “rodear” por completo al archipiélago. Ni lo que ocurriría si, de acuerdo con su “protocolo” habitual de trato a España, pone Rabat a Madrid en el trance de optar entre la seguridad en el sur peninsular y Canarias. No olvidemos que estamos en la zona de influencia económica marroquí y que lo estaremos más si Marruecos se consolida ahí enfrente y obtiene la soberanía del territorio. Para pensárselo.
Sin embargo, a pesar de mis simpatías polisarias no descarté la posibilidad de que, en efecto, fueran ellos los causantes de las muertes. Sólo dije que la misma falta de datos y de hechos terminantes para afirmar o negar de manera taxativa la responsabilidad polisaria, permite sospechar que fueran marroquíes los autores. Que es donde duele a los replicantes.
Yo me inclino por la segunda opinión al tener Marruecos el control efectivo de la zona y los recursos militares necesarios; además de una considerable falta de escrúpulos para ejecutar operaciones que debiliten el apoyo canario a la causa saharaui. Esta es, insisto, una opinión, pero convendrán que no es lógico que los saharauis se arriesgaran a echarse en contra a la población canaria, que les aporta considerable apoyo logístico, dando muerte a isleños, con frecuencia simpatizantes suyos.
Ocultan los replicantes, como digo, a la parte marroquí a pesar de su papel central. Nada dicen nada de los avisos acerca del peligro real de ir a pescar en zona de guerra. Hay que pensar que si aún así continuaron yendo allá los barcos, se debió a las garantías de seguridad dadas por los propios marroquíes a los armadores. Poco les importaba porque, total, de producirse incidentes y muertes (o de provocarlos, no se olviden), no tenían sino que culpar a los polisarios. Convendría reparar en que los incidentes se recrudecieron tras abandonar Mauritania el sur del territorio que le fuera asignado en los acuerdos de Madrid y ocuparlo Marruecos sin más, sin tomar en consideración los tales acuerdos de los que algo apuntaré enseguida.
Los replicantes, al tratar de “invisibilizar” a Marruecos juegan, como tantos otros, con la desmemoria. No viene mal, pues, algún recordatorio. Primero fue la “marcha verde” de noviembre de 1975, durante la agonía de Franco. Siguieron los citados acuerdos de Madrid y la arriada de la última bandera española en El Aaiún, en febrero de 1976, con la que se inició la sangrienta ocupación marroquí. Los civiles saharauis que huían a Argelia fueron ametrallados y bombardeados sobre la marcha con napalm y fósforo blanco. La intención genocida quedó en evidencia.
El Polisario, establecido en Tinduf, se mantuvo sobre las armas hasta 1991 en que, bajo los auspicios de la ONU, se firmó el alto el fuego con el compromiso de celebrar el referéndum, ése que Marruecos impide y que olvidan los replicantes.
En hablando del referéndum, uno de los replicantes reprochó mi desconocimiento “de las reglas básicas del Derecho Internacional” al afirmar que es asunto de los saharauis optar por integrarse en Marruecos o formar un Estado independiente. Según el espontáneo iusinternacionalista, eso compete a la Comunidad Internacional, con mayúsculas mayestáticas, para rematar que ésta “no puede ser objeto de ningún chantaje”, qué va.
Ignora que desde los 14 puntos del presidente Woodrow Wilson, el derecho de autodeterminación de los pueblos es una de esas normas básicas, precisamente. No entraré en la ya inútil discusión de si el primero en formularlo fue Wilson o si lo proclamó antes la revolución soviética; sí diré que el referéndum sahariano busca hacer efectivo el ejercicio del derecho de autodeterminación de los saharauis y que decidan ellos si quieren ser marroquíes o independientes. Bájate de áhi, pues.
El iusinternacionalista de ocasión dice hablar “con el Derecho Internacional en la mano”. Sin especificar qué mano y si no será un miembro menos noble. Quizá no fuera a clase el día que explicaron la autodeterminación. En cuanto al chantaje a la Comunidad Internacional, imagino, por el sesgo de su intervención, que se referirá a Aminatu Haidar y no a los disparaderos en que la ha puesto Marruecos en varias ocasiones. Acusar de chantaje a quien se juega la vida por la causa de su pueblo es miserable, qué voy a decirles, aun en quienes no están de acuerdo con el procedimiento.
Debo recordar también al iusinternacionalista que la ONU es la institucionalización de la comunidad internacional, con minúsculas; que la ONU misma declaró ilegales los acuerdos de Madrid; y que sus servicios jurídicos dictaminaron, hace seis o siete años, que esos acuerdos no le dieron la soberanía sobre el Sahara que Marruecos ejerce sin piedad. Es lo que hay con el Derecho Internacional en la mano. Gracias por proporcionarme la “percha” para abordar estos extremos.
trampa, vaya juego consiguieron la facilidad de mercado del tomate, al menos, marruecs, querian emboscar y secuestrar canaria para negociar y la ue y espñ entró x el aro; en vez de eso, se puso amin h en lanzarot en huelga y etc... ahi lo tienen, una explicacn a todo lo q pasó. Pasó x un tema humanitario
Hay una cosa realmente clara,Sahara Occidental Español nunca ha sido de Marruecos,en todo caso,hablariamos del derecho innegable de autodeterminación(previo referendum del Pueblo Saharaui,sin MARROQUIES).¿Que pasaria si se iniciase una MARXA PER EL POBLE SAHARAUI,desde Cabeza Playa hasta El Aaiun? ¿sin armas,totalmente pacifica,tal como nos toco aguantar La Marcha Verde los que hicimos el servicio militar en el SOE?¿Que diria la comunidad internacional?.
Tu artículo de hoy en respuesta a gente que NO tiene escrúpulos, no tine desperdicio ni una sola letra. Quien expone su vida por su pueblo esque esa persona tiene lo que se llama DIGNIDAD. Necesitamos periodistas y forma de hacer periodismo donde se diga a cada cosa por su nombre porque existe mucha ignorancia en los pueblos.
D. José gracias por dejarlo clarito, "con el ojo de vidrio". Lo que queda claro es que cada vez hay más agentes (secretos y no secretos) al servicio y empleo de Marruecos. Lo que le jode a este tipo de mercenarios es que hay personas, como Aminetu, que no cobran sino que pagan con la vida ser coherente a sus ideales. La mezquindad y miseria abunda en el género humano. Hay que darles duro y en la frente a ver si les comienza a funcionar el cerebro. Los intereses (inconfesables?) del gobierno español en todo el proceso, es para echarle de comer aparte. No le parece ?
No se le puede negar la aguda socarronería canaria al autor, así como admitir la desleal ventaja con la que contamos los opinantes parapetados en el anonimato. Tampoco seré yo quien le discuta sus razonados argumentos sobre el asunto que nos ocupa, añadiendo que fui uno de los que siguió los acontecimientos de la época con inquietud y el transistor pegado a la oreja. Todavía hoy, continúo sin entender por qué España dejó en manos marroquíes el Sáhara Occidental español, aún conociendo las presiones de EE.UU. y Francia, en lugar de permanecer en el territorio hasta que su futuro quedara plenamente aclarado y garantizado.
En relación con la cuestión colonial de Canarias y del Sahara, es un hecho notorio e incontestable que los gobiernos españoles de turno, sean del color e ideología que sean y en la historia, han actuado de la misma forma y su modus operandi ha sido siempre: el de mantener a toda costa el estatus colonial de sus territorios. Y cuando no les interese y lo vean difícil de defender como ocurrió con Filipinas, Puerto Rico, la Isla de Guam, lo venderán al estilo de Judas, a terceros gobiernos imperialistas y por treinta monedas de plata o millones de pesetas. Miren en google el Tratado de Paris. Lo malo de todo ello es que la historia al respecto es muy tozuda y lo del Sahara fue más de lo mismo. Como no podía ser de otra manera, también en el presente caso, el de la dignísima y honorable activista saharaui Aminetu Haidar, este actual gobierno español del PSOE, como el poder judicial español, han quedado a la altura del betún.