Cuesta mucho más rectificar que insultar. Por eso siguen sonando más las descalificaciones gratuitas contra Diego, el chico de 24 años acusado de maltratar, violar y asesinar a su hijastra de tres años, que las rectificaciones de los periodistas, los políticos y los ciudadanos indignados por un suceso que nunca ocurrió.
Lo único que desgraciadamente sucedió fue la muerte de una niña que se cayó de un columpio.
Lo que sí sabemos, también desgraciadamente, es que la sociedad condenó a un joven sin darle la posibilidad de defenderse. Algunos medios de comunicación y algunas instituciones lo llamaron directamente asesino sin darle la oportunidad de demostrar que no lo era.
La falsa noticia de la violación y asesinato de la niña se conoció justo el día en que se celebraba la jornada contra la violencia de género, lo que hizo que la reacción ciudadana fuera aún más sensible y unánime.
La directora del Instituto Canario de la Mujer, Isabel de Luis, pidió la máxima pena para el asesino. Así lo llamó, sin anteponer la palabra presunto o supuesto. Lo condenó sin juicio, sin considerar su presunción de inocencia.
Lo mismo hizo el periódico ABC, que en su portada tituló, bajo la fotografía de un Diego asustado y huidizo: “La mirada del asesino de una niña de tres años”.
Isabel de Luis, tras el grave patinazo, se limitó a decir: “Es que no estábamos condenando a la persona, sino al hecho”. Pero desgraciadamente los hechos no son nunca asesinos, sino las personas.
Si hay justicia de verdad, alguien tendría que sentenciar ahora a los que condenaron sin juicio ni razón a Diego para toda la vida.
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verdaderamente esta sociedad esta podrida y enferma, solo nos va el morbo y la tele rosa y negra, estamos deseando que nos saquen a un pobre cristiano en el foso de los leones para que se lo coman, no tenemos perdón de dios
Tiene usted toda la razón, don Cristóbal, como siempre, dando en la diana. Lo de Isabel de Luis es para echarle de comer aparte. ¿Cómo una responsable pública del instituto de la mujer puede decir tantas sandeces seguidas y no dimitir? Paulino Rivero no se atreve a cesarla porque es la mujer del alcalde de Puerto de la Cruz, Marcos Brito. Matrimonio unido permanece eternamente pegado con poxipol, y si no que se lo digan a Ángela Mena, que también estuvo presente en el programa televisivo metiendo la pata junto a De Luis.
La actitud de la responsable/irresponsable del instituto canario de la mujer me parece abyecta, igual que la de la consejera de sanidad del gobienro canario. Ni Isabel de Luis (CC) ni Mercedés Roldós (PP) merecen estar un minuto más en su cargo. La primera llamó asesino a Diego sin pruebas y la segunda es tan orgullosa como su jefe Soria que no es capaz de pedir perdón. Con políticas de esta calaña me da vergüenza ser mujer.
El linchamiento del que ha sido objeto este chico es inhumano y degradante. No entiendo como una sociedad madura como la nuestra puede hacerse eco de noticias sin estar confirmadas. Parece que estamos esperando que salga alguien a la palestra para dilapidarlo, como en el circo romano. Estamos ansiosos de sangre, dolor y lágrimas. Buscamos cualquier excusa para cebarnos con cualquier inocente. Las palabras de Isabel de Luis, directora del Instituto Canario de la Mujer y esposa de Marcos Brito (alcalde de Puerto de la Cruz, CC-ATI) son asquerosas llamando asesino a un pobre inocente.
... y él solito se murió. Es así de triste. Aquí han actuado mal los médicos, la policía, la guardia civil, los políticos y los medios de comunicación. Hemos asesinado la imagen de un chico de 24 años que es totalmente inocente. Esta crucifixión no se la deseo ni a mi peor enemigo.