Hemos vivido unos días cruciales para la futura implantación del transporte guiado en Gran Canaria. Con dos grandes referencias: la firma del convenio entre el Cabildo de Gran Canaria y el Ministerio de Fomento y la inauguración de las jornadas ‘Tren y Futuro’ que, con la presencia de destacados expertos, contribuirán a un mejor conocimiento sobre la creciente relevancia de los ferrocarriles en las sociedades modernas y desarrolladas, así como su carácter determinante para alcanzar una movilidad sostenible, es decir, eficiente y respetuosa con el territorio y el medio ambiente.
El primero supone un verdadero hito. Por un lado, porque el acto, que contó con la presencia del ministro José Blanco, inaugura la colaboración directa entre la Corporación insular y el Gobierno del Estado, reconociendo al máximo nivel el papel institucional de los cabildos. Por otro, porque los convenios firmados en Gran Canaria y en Tenerife abren las puertas a la incorporación de Canarias a las redes ferroviarias estatales, circunstancia de la que hasta ahora hemos permanecido al margen. Lo que nos puede permitir la financiación del proyecto y de la obra.
Hay que recordar que, el pasado mayo, el Congreso de los Diputados aprobó una resolución que mandata al Gobierno del Estado a incluir a los ferrocarriles de Canarias en el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes. Este plan cubre el período 2005-2020, cuenta con 250.000 millones de euros de financiación, en torno a 15.500 millones al año; y aborda inversiones en puertos, aeropuertos, carreteras y red ferroviaria, disponiendo esta última del 48% del global, unos 120.000 millones. Con relación a nuestra población, el 4% del total, nos corresponderían 5.000 millones, el doble de lo que costarán los trenes de Tenerife y Gran Canaria. Baleares ya ha firmado un convenio para financiar el proyecto, las expropiaciones y la obra por más de 450 millones de euros, ampliable a 250 más. Aspiramos a conseguir el mismo trato por parte del Estado.
Hasta ahora, Canarias ya participaba en los distintos ámbitos del plan de infraestructuras, con la excepción del transporte guiado. Su inclusión supondrá que el Gobierno central estará obligado a financiar los ferrocarriles en las Islas, al igual que hace en el resto del Estado. En su momento costó mucho participar en los planes de carreteras del Estado, y ahora tenemos la oportunidad de hacerlo en el de ferrocarriles. O participamos en él o no captaremos un solo euro del mismo, siendo demagógico y radicalmente falso señalar que los dineros del tren pueden ser dedicados a otras actividades
En el Cabildo hemos hecho nuestras tareas, con el Plan Territorial, que garantiza la reserva de suelo y realiza estudios de demanda, Plan que se aprobará definitivamente en octubre. Generando, además, la estructura organizativa, Ferrocarriles de Gran Canaria SA, para ejecutar proyecto, expropiaciones y obra.
No afirmo nada nuevo al recordar que el tren forma parte esencial de los modernos sistemas de transportes en Europa. Y esto es así porque se trata del medio de transporte más seguro y menos contaminante, aunque algunos parezcan obviarlo. Presentando incluso la posibilidad de ser alimentado con energía procedente de fuentes renovables, para lo que nuestra isla tiene tantas condiciones. Pero no es sólo cuestión de respeto al medio ambiente, sino también por lo que el transporte guiado supone de incremento de la seguridad, de comodidad y de puntualidad.
Hasta hace bien poco, Gran Canaria no había abordado con determinación un proyecto de implantación del transporte guiado. Lo está haciendo ahora, con el liderazgo de su Cabildo Insular, contando con el apoyo unánime de las fuerzas políticas de la corporación, de los seis ayuntamientos afectados, puertos y aeropuertos; y con un elevado consenso social, al que aspiramos a incorporar a quienes hoy discrepan o mantienen legítimas dudas.
Vivimos en una isla de casi un millón de habitantes. Y que sufre las consecuencias de una movilidad insostenible. Hay datos contundentes que ilustran ese carácter insostenible de nuestro actual modelo de movilidad. Especialmente, el hecho de que del total de desplazamientos que se efectúan en la isla, menos de un 15% corresponde al transporte público. Es decir, la relación es casi de 7 a 1 a favor del transporte privado. Esto no sucede, ni de lejos, en Madrid o Barcelona, ni otros lugares del territorio continental. La actual situación tiene que ser modificada. Y queremos hacerlo en la línea que vienen planteando las naciones de nuestro entorno sociopolítico y económico, que apuestan por el transporte público y, especialmente, por el transporte guiado. La Comisión Europea en sus textos sobre movilidad considera al ferrocarril el único medio para descongestionar las carreteras. Y recuerda que es un gran aliado del medio ambiente, señalando que “no cabe imaginar una política de transportes sostenible sin buscar un nuevo equilibrio en favor del tren”.
El actual modelo que tenemos en la Islas tiene muchas consecuencias negativas: mayor ocupación territorial por carreteras, elevados niveles de contaminación atmosférica y acústica, siniestralidad y, paradójicamente, atascos e incomodidades para los usuarios. Por ello, somos conscientes de que hay que modificar la actual situación para conseguir una isla más respirable y una mejor movilidad. Y ello exige pasar de la queja a la reflexión y a la actuación. Construyendo un modelo integrado en el que, junto al transporte guiado, juegan un relevante papel tanto guaguas como taxis, como ocurre en los lugares donde existe un sistema de transporte público de máximo nivel.
Hemos dado pasos importantes para la implantación del tren pero queda mucho por hacer. En el horizonte próximo continuaremos trabajando para que en los Presupuestos Generales del Estado para 2010 se plasmen adecuadamente los compromisos para seguir avanzando en la implantación del transporte guiado en nuestra isla, en el marco de un modelo integrado y sostenible de transporte público. Exigiendo al Estado el mismo tratamiento que el resto de comunidades autónomas, incluida la otra comunidad insular.
Román Rodríguez es presidente de Nueva Canarias.
Sí, don Román, lo más importante para solucionar los graves problemas sociales de nuestra maltratada Gran Canaria es montar un tren al Sur.Veo a todos los periódicos hablando con gran entusiasmo del tren, veo encuestas con respuestas unánimes a favor del tren (y Guaguas Municipales agonizando para venderla en oferta). Y leí hace unos días que el cabildo gastará más de 500.000 en promocionar el tren. Esta pasta pública en tiempo de crisis para propaganda de ltren explica el entusiasmo de los periódicos y los resultados de las encuestas. Están comprando a los medios. ROmán es perro viejo.
Parece que lo que la gente quiere es tener un trenecito como si fuera un juguete, sin pensar en si realmente es necesario, aparte del coste grandisimo que tiene y el destrozo medioambiental que causará. Pero como somos unos pueblerinos queremos un tren pues quedan muy bonitos, yo los he visto en la peninsula. Todos a dejar el coche en casita y coger el tren pal Sur todos lod días que hay que hacer que sea rentable, después los conductores de guaguas, los repartidores y los vendedores de coches se quedarán sin comer pero podrán viajar gratis en el trenecito pal Sur,ésto nos traerá mas problemas
Había que hacerlo. ¿Está conseguido? ¿Es un bien para la población grancanaria? Entonces hay que felicitarse y felicitar a los agentes políticos y sociales que lo han conseguido. Veamos lo secundario. Según me cuentan quienes han visto la muestra en el parque de San Telmo de L/P de Gran Canaria, la pegatina incorporada tiene un recorrido poco canario (o grancanario, si se prefiere). Parece que nos trasladan de Madrid a Barcelona. Como chiste vale. Ya va siendo hora de que lo secundario también sea tenido en cuenta...O no podremos protestar si nos trasladan a ...gracioso, ¿verdad? Ahul.
MUY BIEN POR EL TREN, YA ERA HORA DE DEJAR DE SER TAN RETRÓGRADOS.