Los empresarios turísticos están, cómo se dice, “indignados”. Los plantones del director de Turespaña, Manuel Butler, y de la secretaria de Estado de Turismo, Isabel Borrego, al viceconsejero canario, Ricardo Fernández de la Puente, son demasiado para el body. Alegó Butler órdenes del Ministerio y el Ministerio las niega; lo que no quiere decir nada dados los antecedentes del ministro Soria.
Hay personas, como el presidente de la patronal de Las Palmas, que creen que el nombramiento de un ministro canario es un chollo para las islas. Hay otras, sin embargo, que no vinculan la procedencia ni el paisanaje con el objetivo, no relacionan la foto con la loto.
Cuando Sebastián Grisaleña se enteró de la designación de Soria, se apresuró a exclamar: “Nos ha tocado la lotería”. Curiosamente, el ministro de Industria, Energía y Turismo no ha hecho más que dar quebraderos de cabeza al Gobierno de Canarias desde que Rajoy lo colocó en su gabinete.