Reconoce los hechos pero no ha devuelto el dinero. Ha sido condenado a cuatro años de cárcel
Primero fueron cantidades no muy importantes para una caja que mueve miles y miles de euros, pero al cabo de cinco años, Juan Manuel G.C. logró malversar hasta 233.664,48 euros al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, un dinero que no consta que haya devuelto aunque haya reconocido el delito, lo que le ha librado de un juicio con jurado.
Al reconocer los hechos, la Fiscalía y la abogada de la defensa llegaron a una sentencia de conformidad, rebajada a la mitad de la pena que en principio se pedía por malversación de caudales públicos, cometida por funcionario, en concurso con la falsedad en documento oficial. El caso es que Juan Manuel siempre reconoció los hechos, desde que fue investigado y luego condenado por el Tribunal de Cuentas en 2006. Acto seguido, los abogados del Ayuntamiento abrieron la vía penal.
El condenado era operador de ordenador. Estaba al cargo de la sección de informática del Servicio de Administración General y Gestión de Recursos del Área de Servicios Centrales, que incluye la de Ejecución de Presupuesto (pago nóminas) y por ello tenía las claves de usuario y contraseña para acceder a las bases de datos municipales.
Accedía al servidor de Oracle y, desde allí, a una clave informática que le permitía modificar su nómina con un editor SQL, tanto en el sueldo base como en complementos, total de devengo y líquido a percibir. Una vez que se había hecho la transferencia bancaria, Juan Manuel volvía a acceder a la misma base de datos e introducía los datos correctos de sus haberes.
Para no dejar ni rastro de estas operaciones y que no quedara su huella en el llamado “borrador de nóminas”, el acusado introdujo una modificación en la programación del aplicativo GINPIX-CS, para que el borrador reconociera el pago en nómina que se le había hecho.
Llevó a cabo está maniobra durante cinco años, pero no todos los meses. Entre agosto y diciembre de 2000 se llevó 5.900.000 pesetas (35.459,71 euros); entra marzo y diciembre de 2001 malversó 71.409,24 euros; entre mayo y diciembre de 2002 hizo cinco operaciones por un valor de 56.223,46 euros. En febrero, julio, agosto, noviembre y diciembre de 2003 se apropió de 52.067,08 euros y, finalmente, entre febrero y noviembre de 2004, de otros 18.504,99 euros.
A los 233.664,48 euros malversados, el Ayuntamiento ha añadido otros 19.371,43 por intereses. Y, por supuesto, el operador de ordenador ha perdido su puesto de trabajo, ya que no podrá ser funcionario público en seis años.
Si desea acceder a los contenidos exclusivos de CANARIASAHORA PREMIUM, suscríbase al Club de Lectores y disfrute de sus ventajas.
Acceda con su usuario y contraseña y publique su comentario en esta noticia.
No deberia haber un Ingeniero en Informática que respondiera, monitorizara y auditara los logs del servidor para controlar accesos sospechosos, realizar auditorias forenses como es el caso y por tanto fuera el máximo responsable de los datos albergados en tales equipos?, al cual se le pidieran explicaciones y respondiera con su firma de Ingeniero plasmada en un documento oficial, por si sucediera cualquier fraude com el que estamos hablando?. Es decir, lo que no hacen los politicos, que es responsabilizarse de las acciones que toman y que por tanto traen consecuencias... Regulación ya!!!
Informático será, eso de Operador de ordenador suena a manipulador de alimentos y para ser informático o tener los conocimientos que le dieron ese puesto de trabajo ahí que estudiar un poco más...A ver cuando se nos valora de una santa vez y se nos llama por nuestro nombre, que no todos "operamos" las cuentas publicas así.
4 años por 233.000€? pero si en el ayuntamiento de santa cruz se suele robar cantidades mucho más elevadas sin que exista ninguna condena....
¿El procesado reconoció los hechos pero no ha devuelto el dinero. Ha sido condenado a cuatro años de cárcel? ¿Esto es una broma no?, o sea, robas, lo reconoces y no lo devuelves... así nos va.
Este debería trabajar en un banco, y repartir lo que sacara como robin hood. Hay que reconocer que, en el fondo, estaba haciendo más trabajo que el que le competía...
Temblad ciudadanos rasos y empresarios, el advenimiento de una nueva era va a llegar. El informático como centro de poder os gobernará a todos...