Vamos a celebrar la caída del muro de Berlín. Yo no estuve allí aquel 9 de noviembre de 1989, pero escucho con atención a los periodistas que sí estuvieron, que cuentan cómo los alemanes del Este entraban corriendo en el paraíso occidental, cambiaban sus monedas por marcos y se metían en los Mc Donalds a disfrutar del menú reservado a los pueblos libres. Cuenten conmigo para esta fiesta del capitalismo.
Yo también condenaré a aquellos gobiernos grises que mandaban a los disidentes al manicomio o a Siberia. Estoy dispuesto a repudiar aquellos sistemas políticos donde siempre gobernaba el Partido Comunista, frente a la Europa Occidental o los Estados Unidos de América, donde nunca han gobernado los comunistas, y la gente puede elegir entre dos grandes partidos.
Me apunto a la celebración del aniversario de Berlín. Sólo pongo una condición. Sólo pido la respuesta a una pregunta: ¿cuándo comenzaremos a derribar los otros muros? Hagamos un balance: 79 personas murieron durante los 28 años que duró el muro de Berlín. 79 ciudadanos que intentaron pasar a Occidente y 100 personas resultaron heridas por las balas de la policía de la frontera. Entre Estados Unidos y México existe un muro de 3000 kilómetros. Entre enero y septiembre de este año murieron 378 latinos cuando intentaban entrar en Estados Unidos, el año pasado fallecieron 390 espaldas mojadas. La crisis económica ha provocado un descenso del número de persona que emigran al norte rico, sin embargo hoy en día cruzar el muro de la vergüenza de América es 17 veces más peligroso que hace años debido al aumento del control policial en zonas como El Paso en Texas o San Diego en Arizona.
Miremos más cerca, prestemos antención al muro que en los últimos años han levantado aquí al lado. El frontex policial y militar que los gobiernos europeos han levantado en África Occidental también ha convertido en un peligro de muerte segura el intento de entrar en el paraíso a los africanos oprimidos. Desde el primer naufragio ocurrido en aguas canarias a finales de julio de 1999 hasta hoy, organizaciones como CEAR o Media Luna Roja de Mauritania han calculado entre 7000 mil y 10.000 personas muertas en la ruta hacia nuestras islas. La cifra está recogida en el libro "Los invisibles de Kolda" de José Naranjo y Magec Montesdeoca. Un libro que cuenta la historia de 160 jóvenes del pueblo senegalés de Kolda que murieron en un solo día en abril de 2007 al naufragar su cayuco, 160 jóvenes que intentaron saltar el muro entre África y Europa, más muertes en un sólo día que en 28 años del muro de Berlín.
Por no hablar de otros muros: el muro en el Estrecho de Gibraltar, las vallas de Ceuta y Melilla, el muro de Marruecos contra los saharauis, el muro de Israel frente a los palestinos, las barreras arquitectónicas a los discapacitados, los muros laborales a los enfermos de sida, el muro de la violencia machista del sistema patriarcal, el muro de la homofobia en centenares de países, los muros de los fanatismos religiosos que pretenden imponer su doctrina en Oriente y Occidente, el muro del militarismo de la OTAN que inyecta democracia en forma de bombardeos y ocupación…
Los que hoy celebran la fiesta de la caída del muro, recibían a los berlineses que atravesaban el telón de acero como héroes de la libertad. A los africanos que llegan a nuestras costas después de superar el muro del frontex, que quizá buscan lo mismo que aquellos berlineses, a los africanos les aplicamos la ley de extranjería y los encerramos en cárceles antes de devolverlos al otro lado del muro. Por eso esta celebración del capitalismo en la que están convirtiendo la caída del muro de Berlín me suena a hipocresía, a fiesta montada por los apologetas del capitalismo, un sistema económico que se sostiene a base de muros que se levantan entre los privilegiados y los condenados de la tierra.
Señor Luján, una pequeña observación: S. Diego está en California, el paso a Arizona está en Nogales. Ahora lo que importa: tras el Muro de Berlín, los EEUU salen vencedores de la Guerra Fría y se erigen como única potencia global. Sin embargo, no necesitaron más de 20 años, tras la guerra en Irak y la crisis financiera, para que dilapidar su status. La ceguera ante la realidad y la borrachera de poder fueron, entre otras, causas de su declive. Después del 11S tuvieron una nueva oportunidad de utilizar su poder para reorganizar el mundo. Pero con Bush el fracaso estaba garantizado. Hasta habría sido posible un cambio radical de la política energética, planteándola incluso como necesaria para la seguridad nacional. De esa manera, se podría haber hecho frentado al reto del cambio climático. Sin embargo, esa oportunidad también se desperdició.
Bien, muy bien, sr. Luján. Y una vez dicho lo dicho ¿qué propone usted para acabar con esta lacra? ¿Destruir todos los muros? Concretamente, el que a nosotros nos afecta más directamente, el FRONTEX, ¿lo quitamos y con ello conseguiremos quizá acabar con la miseria de Africa? Venga, hombre, no se quede usted en la queja y aporte algo positivo para solucionar lo que con tanta vehemencia denuncia. Claro, es muy fácil predicar pero dar trigo es otra cosa. Si no, tráigase usted a unos cuantos subsaharianos de forma legal, es decir, haciéndose responsable de su situación en España, deles trabajo..
Felicidades por el articulo, es justamente lo que pensamos muchos, pero no tenemos la facilidad y la creatividad literaria que tiene usted para expresar y plasmar todo lo que pensamos. Felicidades por el programa de radio, es magnifico, la pena es que no lo puedo oír todos lo días.
señor luján, estoy con usted, fuera muros, físicos, psíquicos, ideológicos,... hay más de dos opciones políticas entre las que elegir, muchas más tendría que haber, tantas como ministerios tiene algún país de esos que tienen muchos. habría más participación obligadamente, coaliciones donde se tendría que debatir muy mucho para llegar a acuerdos de esos verdaderamente importantes. estoy en contra de la concentración de poderes, como de la de la riqueza. cuente con mis 40 euros para el proyecto de periodico independiente, pero quiero tener más de 600 caracteres de opinión como la 1 por ejemplo
Dicen que las utopías de ayer son realidades hoy, pero las leyes físicas son las que son, y es imposible vaciar el agua de una piscina en un vaso, por grande que sea,(y no es nuestro caso), porque ló único que se podría conseguir es que el agua que estaba en el vaso se derrame y caiga, ¡Vaya Vd. a saber donde!. Por tanto, la caridad bien entendida empieza con uno mismo, y lo que no se puede arreglar, no se puede arreglar, y más si es imposible.Casi siempre estoy de acuerdo con Vd, y me parece bien que alguien haga de "abogado del diablo", pero aqui se le entenderá más bien poco.