La Democracia es Libertad, Igualdad, Solidaridad, Justicia, Dignidad personal, Participación ciudadana, respeto a los Derechos Humanos, en fin tantas cosas, de las cuales, habitualmente, los que gobiernan no paran de hablar, pero que, de hecho, no practican o practican poco. La realidad es que a la Democracia la temen, aunque muchos la utilicen como pretexto, sucede en todas partes del Estado español, pero en el caso de Canarias la cuestión llega a límites obscenos, tal es el caso de la Ley Electoral Canaria, la mas restrictiva del mundo, mediante la cual más de 150.000 ciudadanos pierden su derecho a verse representados en el Parlamento Regional. Otra cuestión es la desproporcionada valoración del voto según la isla a la que se pertenezca, mediante los herreños y otras islas menores pueden elegir a un diputado con 400 votos los de Gran Canaria y Tenerife necesitan más de 30.000 (las cifras pueden no ser exactas, escribo de memoria). A nivel nacional nos hemos decantado por un bipartidismo que deja fuera otras opciones que pudieran hacer de partido bisagra, como sucede en Inglaterra, Alemania. Y lo mismo pasa en los partidos donde la participación de la militancia es mínima, testim