Con la necesidad que tiene Paulino de un guiño a la izquierda, y las ganas que tiene Pérez y el PSC de un romance con el gobierno que sea, para dar gusto a su bancada directora, con Saavedra de medrador en la sombra, el guiso está en el caldero y no falta más que calentarlo. A Paulino le queda poco tiempo para desmarcarse del PP ante la opinión pública pensante ( aunque siempre nos quedará en la retina el partido nacionalista que es investido por Rajoy en la capital del reino ), pero ésta no debe olvidar que el pacto CC-PP estaba acordado antes de las pasadas elecciones, con la tomadura de pelo que supuso para los electores. Hay que acordarse también de la manera que se eligió al sr. Pérez, precedente de lo que está ocurriendo en Madrid con los elegidos para las próximas elecciones (que al PS¿E hace tiempo que se le cayó la O). Hoy nos recuerda A. Cháves que todos los partidos se financian por el mismo cauce: los mismos grandes empresarios que reparten la pasta no se sabe bien en base a qué criterios.Así nos ha ido, así nos vá y nos irá, si la virgen de Candelaria no le pone remedio. Claro que lo tenemos crudo, cuando enfrente tenemos a los asiduos a romerías y procesiones.