Hace más de un año que he vuelto a tierras inglesas, esta vez con la intención de cambiar de aires, conseguir un trabajo y mejorar mi inglés, que falta me hace. Y de momento, por aquí me quedo.
Londres tiene algo que te embauca, te engatusa, te engancha. Es una ciudad arquitectónicamente preciosa, culturalmente riquísima y tremendamente cosmopolita. Es una escuela que se mueve a todo gas, en la que necesitas estar despierto para poder percibir todo lo que te quiere enseñar y mostrar.
Londres es la ciudad del consumo, de la moda, de la pinta de cerveza, de los musicales, de las exposiciones, de las casas okupas, de las guaguas rojas de dos pisos… Y así podría pasarme horas, porque hay miles de cosas que caracterizan a esta ciudad, que la hacen magnífica… No se nota que estoy enamorada de ella, eh??
Así llueva, nieve o truene, Londres nunca se para. Hay millones de cosas que hacer y cientos de cosas que ver. Yo os recomiendo algunos de mis lugares favoritos, no habituales en las guías turísticas pero en los que conoceréis the real London.
Brixton: Se trata de un barrio al sur de Londres, en el que existe una gran comunidad de jamaicanos. Cada mañana su mercado se levanta al son del reggae, el jazz o el hip-hop. En este barrio viví durante un año, y cada semana intento darme un paseo por sus calles. Cuenta con locales de fiesta bastante conocidos, uno de ellos con terraza y jacuzzi para ver el amanecer inglés, ¡increible! , y con la famosa sala de conciertos O2 Brixton Academy. Es sin duda, uno barrio peculiar en que merece la pena adentrarse un día.
Brick Lane: Es una de las calles más largas al Este de Londres. Su olor a curry deja paso a escenas de los más peculiares. Plenty de restaurantes indios que te dejan entrar con tu propia bebida, la calle acaba en una zona de garitos en la que los domingos por las noche los más modernitos de Londres y cientos de españoles se dejan caer para tomar pintas de cerveza. Eso sí, antes, todos se han pasado por el Spitafields Market, un conocido mercado en el que artistas y diseñadores jóvenes intentan vender sus trabajos. Muchas tiendas vintage y mucha moda. Si te gustan las compras y lo original, acuérdate de llevar bien llenita la billetera.
Bueno y para ir acabando recordad que si venís a Londres es casi obligatorio asistir a un musical y visitar algunas de sus gallerías de arte. A mí me encantan la Tate Modern y la Saatchi Gallery, pero la oferta es amplia y variada. Altamente recomendable es también pasear de noche a orillas del Támesis, eso sí, abríguense porque el frío aprieta cuando el sol se esconde.
Un beso Canarias.
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